Con alguna baja en el camino (pero por motivos laborales, que siempre es buena noticia!), llegamos al final de un curso en el que todas hemos aprendido mucho y compartido experiencias, reflexionando sobre la importancia de dar un buen trato a las personas dependientes.
Un trato que va más allá de simplemente "lo correcto", porque es pieza fundamental en las prestaciones del servicio de ayuda a domicilio para mejorar la calidad de vida de las personas que más lo necesitan.
Este ha sido un grupo muy participativo, con muy buena disposición para aprender, aportar y compartir.
¡Y aquí una fotillo del último día, antes de hincarle el diente a las patatas fritas! ;)